Por Miguel Beninca

La solución que propuso el gobierno de Néstor Kirchner (que fue presentar el proyecto de ley de Financiamiento Educativo) para frenar los paros que paralizaron la actividad universitaria en varios lugares del país en los últimos meses parece que dará resultado. La Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) y la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA), representada por el diputado nacional y economista Claudio Lozano, acordaron con miembros del gobierno el contenido del proyecto de ley. También la Unión de Docentes Argentinos (UDA) expresó su adhesión a la ley mediante un comunicado, en el que también reclamaba que a los docentes se les pagara un salario acorde con el costo de la canasta familiar, que no deja de aumentar mes a mes.

La Ley de Financiamiento Docente estipula que, de aquí hasta 2010 se aumentará gradualmente el dinero destinado a educación, que pasará de los 4 puntos del Producto Bruto Interno (PBI), lo que hoy representa la inversión en educación, a 6 puntos. Uno de los aspectos positivos del proyecto de ley, que Kirchner enviará al Congreso el 9 de septiembre, es que se nacionalizará hasta cierto punto la educación, porque pretende aumentar la inversión de la Nación de 25% a 40%. Las provincias se encargan del 75%, monto que se reduciría 15%. También se prevén posibles ayudas monetarias a las provincias que no puedan hacerse cargo del 60% de inversión que les correspondería, si la ley es aprobada.

Otros aspectos garantizar la plena escolaridad de los chicos de 5 años, cursar 10 años de escolaridad obligatoria, universalizar la enseñanza de una segunda lengua, y, finalmente, terminar con el analfabetismo en el país para 2010. Sin embargo, el Partido Obrero (PO) y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) se oponen a la ley y prometen seguir la lucha.

En declaraciones a la agencia estatal Télam, el ministro de Educación de la Nación, Daniel Filmus, aseguró que el aumento en la inversión en educación sería de alrededor 9.000 millones de pesos y aseguró que, como se esperaba una continua recuperación del PBI, esa inversión sería todavía mayor.

Según acusa el PO, lo que se esconde detrás de la ley de Financiamiento es un acuerdo con la para mantener la tregua que mantienen el gobierno con CTERA desde que Kirchner llegó al poder, el 25 de mayo de 2003. De hecho, CTERA nunca se sumó a los paros estudiantiles durante la era K, hasta que convocó una huelga en mayo para reclamar por la ley de Financiamiento Educativo. El objetivo sería, siempre según el PO, seguir destinando fondos de la educación al pago de la deuda externa para así destruir el sistema educativo y avanzar en una privatización de la educación, pauperizando los salarios de los docentes al mismo tiempo.

Por lo pronto, ya el proyecto de ley recibió el visto bueno de los empresarios de todo el país que estaban reunidos en Mendoza, en el Precoloquio del Instutito para el Desarrollo Empresarial (IDEA). Juan Llach, economista y ex ministro de Educación de Fernando de la Rúa, afrmó que la ley de Financiamiento Educativo era la propuesta del gobierno que más tomaba el cuenta el largo plazo, el futuro. Más allá de la opinión de los popes de IDEA, es necesario que el gobierno, ya comprometido con la educación, se asegurara de que la distribución del dinero se realiza de la forma mas equitativa posible y con toda transparencia, no como ocurría con políticos que Kirchner denomina como “parte del pasado” en sus discursos.