Síndrome Siglo XXI: el ADD

Hace unos cinco años atrás éste niño era un hiperkinético que necesitaba hacer deportes y descargar energía a lo largo del día. Era el tormento de la maestra en el colegio y muchas veces el agobio de los compañeros. Ahora se sabe que hay un origen biológico.
Se han encontrado en estos chicos denominadores comunes que indican la identificación con este Síndrome. La psicóloga Sabrina Borgogno se pregunta si ésta es una enfermedad nueva o si son chicos a los que antes, simplemente les iba mal en el colegio y ahora encontramos una nomenclatura que engloba a varios.
Realmente el ADD es una Síndrome Neurológico que tiene como característica falta de atención crónica. Es producido por la insuficiencia de Dopamina que es un neurotransmisor del cerebro.
Los rasgos comunes que se encuentran son inatención, impulsividad y pueden o no ser hiperactivos. Además hay varias características para citar: No siguen las instrucciones, se distraen fácilmente con otros estímulos, olvidan hacer sus deberes, pierden y olvidan los objetos necesarios, son desordenados en la distribución de su tiempo, desean terminar rápido, a veces, pareciera que no escuchan lo que se les dice, pierden los útiles escolares con frecuencia, tienen malos hábitos en los cuadernos, no prestan atención a los detalles, hablan mucho, interrumpen constantemente la clase y las conversaciones, su rendimiento es inconsistente, les cuesta esperar su turno en juegos o en conversaciones con otros, generalmente, dejan todo para el último momento, tienen cambios de humor bruscos, dificultad para comenzar, continuar y terminar la actividad, tienen errores en las tareas y los exámenes, no se pueden quedar quietos por largos períodos de tiempo ejecutando la misma actividad, no piensan antes de hablar, tienen dificultades siguiendo indicaciones complejas, son incapaces de esperar, no pueden mantener la atención en cosas que no les interesan, son incapaces de seguir un horario.
Según la página web Adolescentes por la vida el déficit de Atención es una disfunción del cerebro, es decir, el cerebro está en buenas condiciones pero existe un área que se encuentra afectada. Esto, sin embargo, no priva a un adecuado desarrollo, siempre y cuando, exista un medio ambiente y una estimulación pertinentes.
El nivel intelectual de los niños afectados está intacto, o sea que el déficit de atención no influye directamente en el coeficiente intelectual. El aprendizaje del niño depende de la estimulación y el entorno favorable que lo rodee durante el crecimiento.
Los chicos sufren (al igual que los mayores que lo rodean) porque es como si un "hueco negro" se tragara las cosas más obvias, por ejemplo hacer la tarea pero olvidar entregarla. En el instituto de apoyo al que Educarte consultó hay un claro ejemplo: una adolescente debía rendir una materia previa, fue a particular estaba muy preparada pero a la hora de rendir confundió la mayoría de los procedimientos, sin dudas o errores lógicos.
La discusión que plantea el ADD es el diagnóstico y la medicación. La mayoría de los psicólogos son reacios a la medicación. La postura de la psicóloga Borgogno es clara: “No hay que etiquetar a los chicos porque pierden su identidad/nombre”. Esto es verdad porque la mayoría de los chicos que fueron diagnosticados dicen: “Soy ADD” y quizás se use más como un refugio ante situaciones que no quieren afrontar, que como una verdadera toma de conciencia, teniendo en cuenta la edad de maduración.
Para ella al diagnosticar apresuradamente se unifican las características de todos los chicos. “Es poner todo en la misma bolsa”, asegura haciéndoles perder la identidad. El interrogante para ella es saber qué va a pasar con estos chicos, van a vivir medicados de por vida, si hay una solución para el problema.
Para encontrar respuestas nos acercamos a un instituto privado de apoyo escolar para EGB y Polimodal. Allí concurren alrededor de 20 chicos de los cuales diez están diagnosticados y siete toman medicación. Una de las docentes es Marina Salvado quien se encarga de la parte de matemáticas, física y química, y nos cuenta su experiencia.
Al igual que Adolescentes por la vida, la apuesta de éste instituto está basada en aprender a controlar la situación, crear en los chicos un clima favorable que los lleve a adquirir herramientas para organizarse. Evidentemente trabajan con mucha paciencia y apostando al tiempo.
Para las docentes del Instituto ... es condición sine quanon un trabajo en conjunto, al menos en lo que refiere a la familia y a la escuela. Si esta colaboración atañe al especialista que los controla se llega a una situación de manejo del Síndrome perfecta.
Los pasos que se siguen son comprensión de lectura, explotar la memoria fotográfica haciéndoles mirar por un tiempo imágenes y luego realizándoles preguntas sobre ellas. Así incentivan el hecho de fijar la atención sobre cosas específicas que luego se trasladan a otros ordenes de la vida. Para estos docentes lo principal es incentivar la organización del niño.
Mucho especialistas tomaron en un primer momento ésta patología unida a los trastornos del sueño, pero ya está comprobado que no existe tal relación. En Argentina las estadísticas indican que el diez por ciento de la población escolar sufre de ADD y se sabe que hay pocos docentes que saben trabajar con el Síndrome.
Sin dudas, la salida existe y el trabajo multidisciplinar es muy importante. Incluso en varias provincias, como en Mendoza, hay grupos de padres que se unen para intercambiar información y experiencias con el fin de encontrar una salida a ésta patología que atañe a los niños del siglo XXI.

facundo dijo
muy buena informacion.los felisito ya que hoy en dia es dificil encontrar paginas tan completas como esta.
1 Noviembre 2005 | 10:51 PM