Pablo Baccelli
Las bibliotecas populares son un sostén más que importante para la educación actual. Sin embargo, como consecuencia de los avances tecnológicos (precisamente internet) y el desinterés y la pérdida de atracción por parte de los alumnos de niveles primarios y secundarios, generaron que dichas instituciones carezcan de “visitas” si se lo compara con una serie de años atrás.

Para figurar de manera legal deben tener una serie de requisitos: determinada cantidad de volúmenes (varía de acuerdo la ubicación), comisión directiva que funciona según lo que exige fiscalía de estado, un estatuto, presentar balances anuales. Amparadas por la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP), creada por Domingo Faustino Sarmiento para amparar a todas las cuales existen en Argentina y que superan las dos mil.

“A la biblioteca recurre un público diverso, pero quienes más se acercan son a nivel primario y secundario, y en muchas ocasiones tratamos de ayudarlos a buscar temas de estudio. Se dictan talleres y cursos de muchas materias y cuestiones”, manifestó la señora Teresa Figuerello miembro de comisión directiva y encargada de la atención al público una de las bibliotecas populares de Rosario.

Tal institución (ubicada en Paraguay 2545) fue creada el 23 de marzo de 1919, cuenta con 16 mil volúmenes y se especializan en materiales de nivel primario y secundario. Pero la característica diferenciadora del resto de las bibliotecas es que cuenta con un anexo en el que día a día es visitado y utilizado por personas carentes de vista. “Cuando la biblioteca cumplió ochenta años, como el presidente era ciego, decidimos a modo de homenaje construir un anexo con libros grabados para personas ciegas”, recordó Teresa Figuerello. Para el emprendimiento, se solicitó un subsidio a la CONABIP pero “no le corresponde a ellos abastecernos de un subsidio, sino que es responsabilidad del estado. Corresponde a otra repartición del estado nacional, porque es para discapacitados”, criticó Figuerello.

“El subsidio a la biblioteca parlante le corresponde al estado por tratarse de discapacitados, pero no lo recibimos”

Los elementos en los cuáles se maneja la información son casettes de audio, recurso utilizado por considerarse el recurso con mayor disponibilidad para los usuarios, grabados con voces humanas para lo cuál la biblioteca consta de una cabina insonorizada desde 1999. también reciben el bienvenido apoyo de la sociedad: “Durante un tiempo colaboró un grupo de personas que se llaman “Voluntariadoras de lectura por varios años hasta fines de 2004”, explicó la encargada de atención al público. El “anexo” cuenta con 570 libros grabados, de los que más de 200 pertenecen a la colección de obras de Sigmund Freud. Sin embargo no cuenta con sistema braile, debido al espacio que demandaría una biblioteca en braile. Lo único que hay en braile son las rotulaciones de los casettes. El material es solicitado por el individuo y, generalmente, se lo llevan a su casa para trabajar con el. En cuanto a la cantidad de interesados que recurren a la biblioteca, recalca “no tenemos una estadística, pero no hay tantos ciegos en Rosario. No pensemos que llegan a doscientos, por lo menos lo que tenemos registrado”.

“Recibimos un apoyo de la CONABIP , pero corresponde a la biblioteca de soporte en libros y no para la parlante. El subsidio para la parlante debería ser de la distribución del estado nacional pero no recibimos nada.”, explicó y luego respondió ante la curiosidad acerca si es necesario el subsidio: “Siempre en cualquier entidad pública todo lo que se reciba es útil. Siempre hay proyectos para realizar y tiene un destino útil honesto.”
Finalmente destaca que el trabajo primordial como biblioteca popular, “en el anexo se trabaja y se trabajará siempre, pero la institución surgió y creció como biblioteca popular”.

La biblioteca paralante colabora con quienes no tendrían otra posibilidad de acceso a libros pese a no contar con ayuda estatal. La iniciativa se mantiene en pie gracias al accionar, no sólo de la comisión, sino también por quienes día a día se acercan a aportar una ayuda, por mínima que sea "siempre es bienvenida".