Que nos se nos escape la tortuga otra vez
El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer sostuvo que la política de Estado en materia de educación sexual sólo promueve "la corrupción sexual" entre los jóvenes.
Este, como tantos otros dichos pronunciados por personalidades ligadas a la Iglesia no hace más que poner, por enésima vez, la discusión acerca de que si esto es moralmente ético o no.
Aguer sostuvo que en un colegio estatal a adolescentes de 13 años se les presenta el preservativo "como una vacuna", y advirtió que este método "no puede llamarse educación sexual porque de educación no tiene nada". Además agregó que se trata de una "invasión intolerable de los derechos de los padres respecto de la educación de sus hijos"
Si bien este tipo de declaraciones no son novedosas en este ámbito, presiento que algunas actitudes están poniendo trabas acerca del desarrollo y el progreso de ciudadanos en nuestro país.
Es terriblemente inaudito que aún en cada colegio de nuestra Argentina solo se trate a la educación sexual en algún modo en un escueto módulo de Biología o Ciencias Naturales.
Este tema, como pocos, debería tener una definición de una vez por todas. Su implementación como asignatura debería ser un hecho. No vaya a ser cosa que otra vez se nos escape la tortuga... El derecho a estar informado acerca de aspectos que, muchas veces, nos pueden acortar la vida, o adelantar planes futuros de tener hijos es algo invalorable y que carece de precio alguno.
fuente: Diario El Día de La Plata
