La Escuela rural, era un privilegio

No todos los chicos trabajaban, porque las familias se caracterizaban no siendo de “estilo tipo” sino que tenían varios hijos. Esto, les concedía a los más chiquillos, ir a la escuela por ejemplo. El o la más grande podía hacer solamente 1º grado hasta 2º a veces, dependía del trabajo que realizaba la familia.
Los que iban, caminando o a caballo, disfrutaban de un privilegio, no se quejaban y la enseñanza era mucho más rica de la que es hoy, debido a factores como la cantidad de alumnos que recurrían, el tiempo, los niveles de grado, entre otros. En el recreo, pelota de trapo, charlas, juegos varios, luego otra vez al salón a terminar con el día de clases.
No había goma de borrar, no había birome, ni tampoco calculadora, lo que había era lápiz y papel en donde quedaban plasmadas letras, números, frases, cuentas, etc.
Párrafo aparte para la figura más importante, “La Maestra”, “La Seño” . De una labor extraordinaria y maravillosa encaminaba a estos chicos, hoy nuestros abuelos, tíos, padres, yendo día a día, con sus libros, ideas, ganas de enseñarles lo que para que en un futuro sea la vía que les conceda los frutos deseados por cada uno de ellos.
Solamente se podía llegar hasta sexto grado, pero éste no era como el que se dicta hoy, sino que era de una enseñanza más aplicada.
Hacer la tarea llevaba su tiempo, pero todos la hacían, porque como iba a ir el chango sin su respectiva tarea hecha. Hacerla era y es una obligación, pero imagínese uno lo que significaba para esa época no llevarla.
¿Podríamos hacer, por ejemplo, las cinco diferencias con respecto a lo que es la Escuela hoy?... Creo que nos faltarían algunos dedos de cada extremidad para llevar la cuenta, pero por las dudas, hagan su tarea para mañana que “La Seño” en el aula la corrige.
Fuente Foto: http://www.campus-oei.org/escuelas/escuelas.gif
